En Catalunya existe una tradición muy antigua para Nochebuena, que consiste en darle ostias a un tronco llamado Tió, que tiene ojos, boca, patas y barretina, mientras se canta una canción absurda y se pone cara de sádico. Al acabar la paliza, encima el tronco tiene la obligación de cagar regalos para los más pequeños de la casa. Es obligatorio haberle atiborrado a mandarinas durante el mes de diciembre, si no, el cabrón no caga.
Pues bien, a los Tiós no le hace ni puta gracia esta tradición, y han empezado a sindicarse y a luchar por sus derechos. Utilizan la violencia, de forma legítima después de décadas de haber recibido palizas en las que los agresores quedaron impunes. ¡Contra la violencia hacia los vegetales! ¡Caga Tió: la tortura, ni tradición ni cultura! ¡Ninguna agresión sin respuesta! Y dicho esto, feliz Navidad a todos xD


















