La viñeta de hoy es una representación cruel pero realista de la realidad económica española.
Estamos comiendo polla de nuestros gobernantes que lo flipas. Tengo varios amigos sudamericanos que están alucinando de lo que está pasando en España en los últimos años. Hemos pasado de ser un país receptor de inmigrantes a ser un país de emigración, ya en el año 2011 la cantidad de gente que salió del país fue mayor que la que entró, y no me extraña.
Vamos a ver. Rajoy y la UE dicen que los recortes, reformas laborales y toda esa mierda son necesarios para que la economía vuelva a crecer y se pueda reducir la tasa de paro, el mayor problema de España. Todo eso es una absoluta mentira, y no hace falta saber casi nada de economía para darse cuenta, sólo tener un mínimo de interés.
El consumo está por los suelos por dos motivos: uno, porque la gente no tiene dinero, y dos, porque los que tienen algo, tienen miedo de que la situación vaya a peor. La mayoría de empresas en España (las pymes) van mal, por tanto la inversión tampoco existe. Y el Estado no para de recortarse gastos a sí mismo, con lo que el Gasto Público también es una mierdecilla y cada vez va a menos, para reducir el déficit. Con consumo, inversión y gasto público a la baja, ¿cómo coño esperan que la demanda aumente, y así poder reducir la tasa de paro? Las medidas que se están tomando no es sólo que no ayuden, sino que están en la dirección OPUESTA de lo que se debería hacer para reducir el paro.
Lo que no entiendo es quién asesora a los gobiernos, porque parece que en vez de ser economistas sean simios congoleños.
Muchos dirán que soy catastrofista, pero creo que soy realista. Con esta perspectiva desoladora, aquí va una hipótesis que puede cumplirse o no, pero que a mi juicio es bastante realista:
En los próximos años la tasa de paso en España llegará al 32%, y esto son aproximadamente 7.384.507,6 parados.
Esta entrada del blog quedará aquí, como todo lo que se escribe en internet, escrita con tinta. Cuando lleguemos a la cifra mágica la recordaréis, y veremos si de verdad estamos tragando polla o no. ¡Sálvese quien pueda!























