Quiero dedicar esta entrada a hablar del feedback, es decir, sobre los comentarios que me llegan del trabajo que hago en esta humilde web que es Runtimecomics.
Quien me sigue sabe bien que tolero y toreo muy bien a los trolls, los considero parte del juego. Los trolls de calidad, esos que me meten caña de forma original por muy brutos e insultantes que sean, me caen simpáticos. Diría que los comentarios de Runtimecomics no serían lo mismo sin ellos. Incluso hay días que los comentarios de los trolls son hasta más interesantes que la viñeta o cómic que cuelgo.
Pero después de tantos años he detectado otro tipo de comentarista: el que parece un troll de cachondeo pero que realmente odia mi trabajo o me tiene envidia. Es normal dejar críticas si algo no gusta, hasta se agradece. Lo que no es normal es que haya varios lectores que se dediquen sólo a remarcar los defectos, lo que no les gusta o lo que ha fallado, día tras día y desde hace años. Tengo clichadas a varias personas de este tipo: sólo comentan para quejarse, sin aportar nunca nada bueno. Esto no son trolls, nadie puede ser troll tanto tiempo. Son hijos de puta que podrían haber estado donde estoy yo pero no lo están y la envidia les corroe por dentro. Yo no visito durante años blogs de gente que no me interesa para decirles una y otra vez que yo lo haría mejor, no se entiende. Así que deduzco que no es simplemente que no le vean la gracia a mis dibujos, es que quieren hundirme realmente.
En internet hay dos tipos de personas, los que dedican su tiempo a criticar el trabajo de los demás, y los que preferimos dedicarlo a trabajar. Odio a los perdonavidas.
De todas maneras, esto pasa y ha pasado siempre. Si cometes un error en cualquier trabajo, tanto clientes como jefes se encargarán de hacértelo saber. Si obras bien, nadie va a felicitarte. Si no es conscientemente, olvidamos demasiado a menudo que si se quiere obtener un buen resultado de alguien, hace falta recompensarle de vez en cuando.
Por fortuna no todo son comentarios negativos. Hay mucha gente que valora mi trabajo y que le da sentido a todo esto. Las últimas semanas he recibido algunos emails de esos que motivan y ayudar a tirar para adelante. Tomarse la molestia de escribir un email sólo para felicitarme es algo que hacen pocos y que me llena muchísimo, por eso quiero compartirlos con vosotros:
“¡Hola, Run! Me llamo Carla, soy de Argentina.
Tengo que admitir que te escribí sólo para felicitarte por tu trabajo, y sí, bueno, por tu excelente humor negro.
Hoy me robaste un día entero, literalmente entero, desde las 12 del mediodía aproximadamente que encontré tu página, hasta ahora (19:30 h), sin dejar de ver tus historietas y tu página entera, y creo que todavía no terminé. Me trajo hasta tu web el tema del aborto, sobre el cuál todo el tiempo me indigna la gente que dice “¡Tené el pibe! No importa si se caga de hambre toda su vida, vive bajo un puente, llora todas las noches o es adicto al paco a los 6 años -caso real-, matarlo está mal, tiene derecho a vivir!”.
Otra cosa muy graciosa es que se me ha pegado el dialecto “ezzpañol”! Por ende se me están escapando algunas cositas de ustedes, pero me parece lógico, después de estar 6 horas enteras leyendo una página de historietas con sus comentarios, en su mayoría con sus palabras. De paso aprendí que a las lesbianas les dicen “bollos”, porque leyendo la historieta de “los dos únicos tipos de bollos”, hasta que no leí tu narración bajo la imagen no lo supe deducir.
Y por cierto, bonus máximo los memes por ahí en algunas historietas, y aún mejor el dibujo de Juan José Padilla empalado facialmente, con tus opiniones debajo.
Un placer leer tu página, pocas veces me encuentro con gente con puntos de vista tan similares a los míos.
Saludos desde Argentina.”
Carla
“¡Hola Juanjo!
No conocía tu web hasta que vi la reseña de tu cómic digital Tú antes molabas en una web de cómics hace unos días. Me lo he leído y debo felicitarte por tu trabajo. Me encanta tu punto de vista y la forma que tienes de ver las cosas. Me lo he pasado pipa leyéndome el tochaco (me duró sólo dos días, jejejeje).
No te preocupes, que ni de coña voy a difundir el pdf. Por la cantidad tan reducida que pides por él, el que quiera leerlo, que colabore. Qué menos que pagar una cantidad tan irrisoria por algo que a alguien le ha costando tantas y tantas horas hacer. A veces, parece que a la gente se le tenga que dar todo gratis por obligación y al igual que es descabellado tener que pagar 30 euros por un libro, también lo es tener el disco duro lleno de obras sin haber pagado un duro. La verdad es que considero tu cómic digital un regalo y ojalá todos los autores siguieran tu mismo criterio.
Bueno, pues eso, que enhorabuena por tu fabuloso trabajo, que gracias por el regalo de tu libro digital (digo regalo porque sé lo que cuesta hacer algo así) y que, si quieres, podemos mantener el contacto.
Un fuerte abrazo!”
Hasu Naki
“Hola Run,
He empezado a devorar hoy tu cómic digital (tras descargarlo ayer) y no hay página en la que no eche -como mínimo- una risa. Para los que nos pasamos el día lidiando con máquinas o con personas que no son ni humanas (el Usuario, el sr. Negocio, etc.) es balsámico poder leer algo que no huela a caca o a muerte. En definitiva, un excelente trabajo.
Seguiré el día a día de tus obras (y de tus tuits). ;-)”
Enric

En resumen, no me quejo, sólo quería dejar constancia de todo esto. Si algo no te gusta, dímelo. Pero si algo te mola especialmente, también házmelo saber. Mi combustible es la empatía con los lectores, sin ella, los píxeles que forman mis viñetas dejarían de tener sentido. Gracias a todos por estar ahí :)